La belleza, fórmula del exito asegurado
La verdad de la milanesa y de este post es que no tenía ganas de analizar una noticia, pero sí un programa de televisión. ¿Original? ¿Revolucionaria? Tíldame de lo que gustes, joven blogósfero!!!
America’s Next Top Model es un programa que se ubica dentro del -tristemente célebre- género reality show, esto es, un espectáculo que pretende hacer sentir al televidente que a él también le puede pasar lo que ocurre en la televisión. Ya no se trata de mostrar cosas imposibles para el común de los normales, como películas donde los animales hablan, los hogares están malditos o la bella se casa con la bestia. Nada de eso. La nueva tendencia es mostrar lo más crudo de la realidad, lo más insólito, lo más macabro y lo más de lo más banal, narcisista y hedonista. En esto último se ubica America’s Next Top Model (ANTM).De qué se trata el show
El programa es simple: catorce jóvenes participantes conviven en un lujoso piso de un lujoso edificio en una lujosa ciudad, New York City. Pero no todo es color de rosas: estas chicas deben competir diariamente por ganarse un lugar en el ¿maravilloso? mundo de la moda. Así, las arduas tareas a las que se someten son por ejemplo, sesiones de fotos, talleres donde se les enseña a enfrentarse a una entrevista, automaquillaje y un montón de desafíos más. Al final de la semana, las fotos de las muchachas son evaluadas por un grupo de jueces, cuatro personas que se autodenominan “gurúes” del fashion.
Entonces, nominan a la más inútil para salir bien en las fotos y la pobre debe regresar a su casa, al verdadero reality show cotidiano, al no tan color de rosas mundo real.
¿No lo he visto antes?

Yo creo que sí. Veamos. El grupo de jueces de ANTM consta de un fotógrafo de una revista de modas que es un tipo muy buena onda, llamémoslo “blando” a la hora de juzgar a las chicas; un diseñador de modas que se llama Noel, es homosexual y se lamenta de no haber podido llegar a ser una top model, por eso a veces trata mal a las concursantes. Después hay un tercer juez que es un invitado especial a cada programa.
Y en cuarto lugar se ubica una ex súper modelo, Janice Dickinson, que ahora es súper pero malévola con las chicas. Las insulta, las reprende, les dice cuán gorda están (aunque la más gorda debe pesar 45 kilos) y cuán inservibles son para un cargo tan importante como el de top model. Es una yarará esta Janice.
Esta parafernalia del juez que hace el papel de malo creo haberlo visto en otro reality. ¿Será en Operación Triunfo, donde hay un “juez” barbudo que el público lo abuchea cada vez que habla? Puede ser. O tal vez, en American Idol (para qué decir que es básicamente un sinónimo de Operación Triunfo…) donde un tal Simon es la agresividad hecha persona.
El estereotipo de las participantes también es similar al de otros programas. En ANTM están las chicas buenas, vírgenes y angelicales por un lado. Luego está la afroamericana que estuvo presa y es muy pobre, del Bronx, por eso, su resentimiento hacia la sociedad que la rotula de chica mala hace que lo sea con el resto. Después encontramos a la anoréxica, a la madre soltera, a la hispana y hasta la que frente a las cámaras confesó ser bisexual.
Esta imagen inmutable de concursante se traslada a todos los realities de competencia, como en su momento lo fue Big Brother, show que recorrió el globo en su totalidad y llegó al país con el nombre de Gran Hermano. En éste, también había una chica mala (ex stripper y prostituta), un bisexual, buenos tipos y fracasadas modelos.
Cambia, todo cambia
Y como todo cambia, cambian también los sueños y expectativas de vida. Hace tiempo atrás, el sueño de cualquier niña y/o adolescente era casarse, tener muchos hijitos y ser ama de casa, al mejor estilo Susanita, personaje creado por Quino en las historietas “Mafalda”. Luego, las chicas comenzaron a querer llevar ellas los pantalones, a salir a la calle a trabajar. Entonces, el deseo era otro: ya no quedarse en casa, sino salir a buscar el pan de cada día. Más tarde, la mujer se dio con que estudiar, progresar intelectualmente era lo suyo. Así, las muchachas tenían como máxima aspiración ser doctora, abogada o por qué no, Presidente de la Nación.Hoy esos sueños y expectativas dieron un giro de 180 grados. Nada de hacer trabajar el cerebro. Hoy, gracias a los medios de comunicación, que nos imponen un culto a la belleza, a lo estético, a que si no sos linda no hay un lugar en este mundo para vos, la aspiración es llegar a ser una súper modelo. “Fairy tales come true” (“el cuento de hadas se hace realidad”) reza el slogan de ANTM. ¿Y el sueño de la chica presidente, doctora, profesional? ¿Para qué? Si siendo linda, se gana en notoriedad, en éxito ¿Para qué más?
Nos encontramos hoy ante una cultura donde se privilegia lo estéticamente bello, lo ferozmente competitivo, lo increíblemente repetitivo. Una y otra vez escuchamos los mismos mensajes, vemos los mismos estereotipos de programas televisivos. Nos venden mentiras, que aceptamos sin chistar. El panorama es escalofriante. Que se salve quien pueda. Y quiera.
pd: quise subir mas fotos, me daba error constantemente y no soy muy paciente como para estar intentando más de media hora. Sepan comprender y a posteriori, disculpar!!!




En los últimos días los cordobeses hemos estado inmersos en una siniestra ola de accidentes. Hay para elegir: de tránsito, con el choque del colectivo de Mercobus en Misiones; incendios, como los ocurridos en Saldán, o en Alta Gracia, donde dos niños recibieron fuertes quemaduras, o en Malagueño, donde se incendió un predio de Camino de las Sierras. Hay más. Un niñito de sólo 4 años, Tomás, murió aplastado por un portón en un salón de fiestas infantiles. La Tamse fue la protagonista de tres accidentes. Una maestra jardinera, enredada en un caso de abuso infantil. Y hay más. Y más.
